sábado, 4 de octubre de 2014

Tan solo soñaba

Tumbada en su cama, tan solo soñaba, pero sentía las manos de él recorriendo sus piernas, el húmedo rastro de esos labios que subían por sus muslos y cómo su cuerpo se deshacía de su ropa.

Se estremeció al primer contacto, aferrándose a las sábanas, dejando sus ojos apagados y ofreciéndose al placer que aquella lengua bailarina le regalaba.

La sintió acariciar su ombligo y humedecer sus pechos, su cuello… e instintivamente abrió sus piernas dejando entrar poco a poco su miembro duro y suave, apenas sintiendo aquella punzada en su cuello y el calor de su propia sangre al salir de su cuerpo. Entonces abrió los ojos…

@DarubNeus